La agencia Areté busca el significado de la marca en los ámbitos sociales, estéticos y empresariales. Las tendencias publicitarias que siguen los cánones de la marca, la creciente personalidad de las mismas y su mayor poder e influencia en la sociedad de masas. La marca entendida como un fenómeno a estudiar.

viernes, 7 de marzo de 2008

Con "M" de marca.

Se acerca el 9M, "M" de marzo, o "M" de marca o quizás "M" de medios.
Desde hace varios meses nuestro entorno se ha ido llenando de referencias políticas, de carteles y vallas publicitarias en las que se presenta a los candidatos y se exponen sus promesas electorales. Y decimos publicitarias porque los distintos partidos presentan sus ideas como lo harían los mensajes de cualquier compañía comercial si tratase de incentivarnos a comprar su producto.

Esto no es del todo sorprendente, al fin y al cabo eso pretenden, hacernos "comprar" su candidato, crear su marca y conseguir seguidores de la misma. Si las marcas venden ¿por qué no adaptarlas a la política?.

Sin embargo en este ámbito intreviene un nuevo factor distinto al de la simple comunicación. Y es que si la comunicación resulta fundamental en el ámbito comercial, su importancia a nivel político es primordial. Dar a conocer, presentar, convencer, recordar, persuadir, ¿manipular?.

Quizás hablar de manipulación resulte excesivo y se debería hablar más bien de orientación. No podemos acusar a los medios de manipular la opinión pública en vistas al éxito de determinado candidato, aunque sí que es necesario considerar la capacidad de persuasión de los mismos.

No olvidemos que los medios venden, que las marcas se buscan y hoy por hoy, en plena campaña electoral encontramos la suma de ambas en un proceso que resulta menos inocente de lo que a simple vista puede parecer.